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viernes, 5 de diciembre de 2014

Mariposas desorientadas


Ahora, él se halla surcando otros labios,
buscando otras pieles con las que pasar el invierno,
que ya le dura más de diez meses,
- el efecto invernadero del corazón
le causó estragos -,
yendo de flor en flor,
como un auténtico capullo,
gritando mentiras
y susurrando verdades.


Por el contrario, yo estoy en armonía
con el mundo que me rodea,
abrazando la chica tras el espejo,
besando mis cicatrices por vez primera,
mimando mis esperanzas,
luchando por mis sueños,
queriéndole un poco menos
para quererme un poco más,
dejando de echarle pulsos a mi biografía
para tenderle la mano al porvenir. 


A día de hoy, he de decir
que agradezco esta despedida,
sonriendo a cada una de tus imperfecciones
mientras agito la mano con dureza.
Me quedo con los grandes momentos vividos
y también con los malos,
no sea que estos insectos se pierdan otra vez
en tus pecas de chocolate
y tanto dulce se me vuelva a indigestar.

Triste sequía


Tal vez es a base de lamentos
y con el alma empapada, 
cayéndoseme la nostalgia de las pestañas,
cuando comprendo la necesidad
de salir a flote.

Tal vez no entiendo de sentimientos 
si no hay uno por dentro 
que desarma,
que rompe y atrapa, 
y hace que busque la salida
entre línea y línea.

Tal vez soy prisionera de la tristeza 
pues me parece un buen motivo
para liberarme
aquel por el que sufro cada día.

Tal vez consigo transmitir 
cuando palpo la ausencia 
y necesito encontrar otros cuerpos
que, como yo,
buscan en la poesía
el pegamento con el que unir
sus pedazos.

Tal vez ese don del que hablan 
no sea más que un espejismo
que me mantiene atada
de pies y corazón a unas manos
que sólo llegan a otras pieles
dañándose la suya propia.

Tal vez sea mi salvación, 
pero también mi condena.

Tal vez merezca la pena.

Tal vez no.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Que no me falte

Que a mi día no le falte 
una mirada que cruzar,
una canción que escuchar
y un poema que leer.


jueves, 13 de noviembre de 2014

Soy aquella, esa, la que...

Soy esa que pone gesto indiferente durante la escena más romántica de la película, aunque por dentro esté bailándole el alma. Esa que no grita cuando discute porque sabe lo que dice. Esa que siempre busca complicidad en los ojos del otro. Aquella que, aunque tenga pareja, no puede evitar mirar de reojo cuando se le cruza el guapo de turno. Esa que se queda unos segundos en silencio buscando la forma sútil de decir las cosas. La que no estrecha lazos con las personas que dan rodeos y no saben lo que quieren. La que te saca la mejor sonrisa con una mentira y la peor lágrima con una verdad. Esa que cuando mira al tipo que le gusta, está pensando decenas de travesuras mientras le asiente. Aquella que siempre busca sacarle una sonrisa a las personas. Esa que camina por la calle erguida, con la vista al frente y el paso firme. La que pasa más tiempo escuchando que hablando. La que abraza sólo a quien es realmente importante para ella.  La misma que ve porno y lee poesía. Esa que renuncia a una noche de fiesta por quedarse hablando con alguien por internet. Aquella a la que le gustan tanto las playeras como los escotes. La que te pondrá a prueba hasta que pueda confiar en ti. Esa que sube el ego de quien lo tiene bajo y se lo baja al que lo tiene alto. Aquella que cede el protagonismo, pero que acabará destacando. La que disfruta el misterio y las cosas difíciles. Esa que se lanza a imposibles. Aquella que sólo necesita un "no" para comenzar la acción. La que controla la situación y se adueña de las circunstancias. Esa que halla paz cuando pasea por lugares solitarios y oscuros. Aquella que a veces teme estar reseca, emocionalmente hablando. La que es educada con quien lo sea. Aquella que respeta a quien la respete. Esa que cada día repasa la lección que tiene por título "no dar prioridad a quien te trata como opción". La que se acuerda a diario de tantas y tantas personas que han formado parte de su vida, pero con casi ninguna da un paso al frente. Aquella que tiene tanto amor como carácter. La que te besa con la misma fuerza que te aparta de su lado. Esa que te hablará de cien mil cosas, pero nunca de sus puntos emocionales débiles, si no eres alguien leal. La que hará de guía. Aquella que siempre busca lo mejor. Esa que disfruta colocando las cosas en su sitio. Aquella que fantasea cada minuto. La misma que será alguien importante el día de mañana. Esa que exagera y miente.




sábado, 1 de noviembre de 2014

Las lentes de la tristeza



No sé hasta qué punto es bueno
ver la vida con las lentes de la tristeza.
No me considero alguien triste,
pero me dan pena demasiadas cosas,
que no me hacen llorar sino
ir llenando los bolsillos de la ilusión
con decepciones y lamentos
por lo que, al final,
cuesta tanto caminar
por los senderos de la esperanza
con la chaqueta del desencanto,
que me quedo en la acera saludando
a distancia, al porvenir.
Es cierto que describir la belleza alegre
me es tan complicado
como mirarte sin sonreír,
quizá porque no le veo el atractivo
a las cosas buenas que suceden porque sí
y, sin embargo,
me parece esencial embellecer aquello
que nos hace la vida gris.
Tal vez, mi suerte sea
la de pintar con tinta rosa
el cielo de la existencia
y colorear los traumas
sin salirme de la línea,
aunque me resulte inevitable hacerlo
sin desteñir actitudes
con las que otros se llenan
pero que, a mí, tan sólo me vacían. 


viernes, 10 de octubre de 2014

Entrevista de trabajo (fragmento de relato erótico)


-¿Considera que está preparada para este puesto? Es una joven inexperta.
-Póngame a prueba.
-Inexperta y descarada, ¿no cree?
-¿Acaso la publicidad no demanda descaro? Un buen producto debe entrar por los ojos -repasa sus labios de carmín y ajusta su blusa-. Si no lo consigue, debe ser más descarado -se suelta el pelo, cruza las piernas dejando entrever las medias negras que las visten y se desabrocha un botón de la camisa, luciendo un exuberante escote-. A continuación, debe entrar por el oído -desciende el tono de voz y lo endulza suavemente-; utilizar una voz sensual y cálida suele ser un punto a favor. Por último, un producto debe destacar sobre los demás -mira hacia el pasillo donde esperan su turno una mujer con vestimenta de los sesenta, con gafas y moño, un hombre al que el paso de los años le ha causado estragos, con la mirada baja, leyendo una revista de coches que jamás podrá comprar y por último, una chica aún más joven, pendiente del móvil y de su bolso rosa. Entonces le mira duramente y a continuación adopta una postura firme ante él-. Un publicista debe tener los valores de la agencia para la que trabaja. ¿Cree que alguno de ellos reúne las características? Míreme, señor Orlowski. Usted y yo nos compenetramos a la perfección. Soy todo lo que está buscando.
-¿Por qué está tan segura? ¿Qué sabe sobre mí?
-Sé que a los tipos ambiciosos como usted, director de la mejor agencia del país, sólo les interesa la excelencia. Corríjame si me equivoco, pero usted busca publicidad que engache, que llame la atención, que dé de qué hablar, que esté en boca de todos; quiere algo nuevo con la suficiente fuerza como para dejar a las demás agencias a ras del suelo. Señor Orlowski, su mejor anuncio soy yo.
-Adictivo, atractivo, descarado, nuevo y rompedor.
-Y placentero.
-¿Un anuncio placentero?
-¿Me va a negar el placer que siente cuando las tiene a su disposición?
-Y a usted, señorita Owen, dígame, ¿le gusta sentirse poderosa? ¿o prefiere estar a mi disposición?
-Contráteme y tendré el poder de estar a su disposición. Su agencia me necesita tanto como yo a ella. Formaremos un gran equipo.
-¿Y si le digo que ya tengo otra candidata que encaja mejor en esta empresa?
-De acuerdo, confórmese con peor calidad por miedo a probar algo que desconoce. Sé de mi condición y, tarde o temprano, dejará de tirarse a las ofertas para buscar algo que de verdad merezca la pena. Deseará un producto con otro tacto, con otro olor, con otro sabor, con otra apariencia. Entonces, se fijará en alguna de las agencias de publicidad que le están ganando la partida y me verá al mando de ella. Y me querrá para usted. Quizá sea demasiado tarde.
-Señorita Owen, ¿tiene usted pareja?
-No, señor. ¿Por qué lo pregunta?
-No quiero en mi empresa empleados que tengan la cabeza en las nubes y el corazón en otro lado. Si quiere trabajar aquí, se expone a estar disponible para mí las 24 horas del día. ¿Cree que será capaz? Es mucha presión para una chica de 23 años.
-Acepto el reto, señor Orlowski.
-Firme el contrato y mañana pasará a formar parte de mi empresa. No olvide que aquí mando yo.



sábado, 20 de septiembre de 2014

Agridulce

En el desguace del fracaso
busco nuestra historia de amor.
Recuerdo tu adiós en mis brazos,
tus últimos besos de limón,
los dolores astillados en un corazón
que se hizo pedazos,
tus caricias y arañazos,
tus alegrías y penas, tus bandazos,
tus elogios y críticas, tus daños,
tus palabras y miradas, tu rechazo. 

viernes, 12 de septiembre de 2014

Marwan

 

Aquí os dejo a un poeta y cantautor que admiro bastante. En mi opinión escribe con una tremenda personalidad. En sus letras queda plasmado el amor por esto y me transmite de una forma única, por eso desde que le descubrí he ido siguiendo todo lo que hace y lo que saca a la luz. Y, la verdad, mi estantería tiene un toque más personal con sus libros. Espero que os guste, se titula: "Sobre el deseo y otras cuestiones".

Antes de esto estuvo el "después",
la ciénaga infinita que deja tras de sí el amor cuando termina.


La vida era solo un paisaje roto que se colaba por la ventana.
Intentaba adelantar a la realidad por la derecha
bajando al sótano de las pasiones sin domicilio.
Así me encontré de golpe
con las paredes desconchadas del sexo por el sexo.
Fui de cuerpo en cuerpo Buscando Trofeos,
Estrellando Mi Piel Contra La Madrugada
para despertar Al Día Siguiente
y comprobar que todo aquel deseo era un cofre vacío.
Estuve demasiado tiempo forzando el motor,
cargando el rifle por los bares,
buscando a la mujer que me hiciera una herida
por encima de aquella herida,
el nombre que tapara su nombre,
imaginándome que era cierto aquello de que
un clavo saca a otro clavo
y lamentablemente no lo era,
al menos allí no.
Fui incapaz de hallar el Amor Entre Tantos Amores.
No encontré ningún corazón de recambio
con el que despistar al invierno.


Allí estaba yo como un niño de 28 sin regalos,
un joven pidiendo tregua a las puertas de la tarde.
Era un envase vacío.
Cuantas más camas frecuentaba más se hundía el piso,
porque cada vez que desnudaba un cuerpo esperaba respuestas
y el sexo sin fondo trae virutas de placer
pero no felicidad en manada.


Que la belleza y el deseo son dos hermosas fieras
que con facilidad inaudita pueden
torcer la biografía de cualquier hombre respetable.

No estaba preparado para eso.
Nadie espera tener que librar otra batalla tras la batalla.
Fue duro comprobarme solo,
exiliado de mí mismo.


No estaba preparado.
Aprendí que surfear de cama en cama solo trae más soledad,
que la soledad se llamaba Octubre
y es un trabajador a jornada completa.


Que la soledad es mucho más
de lo que tardas en dar con otro cuerpo
y que cuando no es algo buscado es un mal negocio.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Un hombre solitario



Ésta es la historia de alguien que lo dejó todo para hacer su vida en el mar. Un hombre que, harto de la sociedad y sus absurdas costumbres, decidió cambiar el ruido de la urbe por el de las olas del océano y las personas por peces. Como decía Robin Williams: "Lo peor de la vida es terminar con alguien que te hace sentir solo". Así, un lunes, que es el día oficial del comienzo de los propósitos, cogió la mochila y se largó, dejando atrás a una mujer inconformista y a un hijo pasota. Estaba cansado de contar con los dedos de una mano las ilusiones que tenía puestas en aquel proyecto familiar, carente de cualquier motivación ajena a la suya. Y se fue, sintiéndose un ser horrible incapaz de enfrentarse a sus temores y amoldarse a las pautas que dictaba la mayoría. Algunos dirían que era el típico viejo amargado que exteriorizaba en los demás los problemas que tenía consigo mismo. Quién sabe. El caso es que, como todos, buscaba lo mejor para él. Algunos hayan la felicidad en un audi, en unas cañas con los amigos, en un vestido chic, en un amante, en una madre... A él no le quedaba nada de eso, así que reunió las migajas que la vida le había dado hasta el momento y las usó de cimiento para el futuro. 

Desde entonces se le ve deambulando por la orilla, alejado de la playa donde acuden turistas. Se pasea con unos trapos viejos y una barba larga, mostrando sin pudor las canas que la experiencia le ha concedido. Alguna cerveza y algún besugo acompañan su día a día. Sin más que ofrecer a la naturaleza que una mente en armonía, cuya alma danza al compás que dictan las hojas de los árboles. La brisa marina le trae aire a libertad pura, contraria a la que ofrecen las leyes. Allí no es nadie, no hay ni fechas, ni nombres, ni lugares de nacimiento. Allí es él, tan sólo un tipo al margen de todo, menos de sí mismo.

viernes, 5 de septiembre de 2014

La búsqueda

 

Con el cuerpo pusilánime
y el ánimo bajo mínimos,
mente y corazón unánimes
buscando ese abrazo íntimo;
aquel beso cálido
que proteja del invierno frío,
sonroje este rostro pálido
e ilumine un interior sombrío.