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sábado, 12 de mayo de 2012

No hay nadie como tú


No hay nadie como tú. Esa es la primera conclusión que saqué cuando te conocí y casi cuatro años después la sigo manteniendo... A pesar de la distancia, de no verte ni de hablar contigo, de pensar que todo acabó hace casi dos años, que todas las esperanzas murieron. Solo me queda el recuerdo... un recuerdo que me abruma, que me hace temblar, entristecer y sentirme pequeña, como una niña cuando ve una película de miedo y después le toca dormir sola... Así justamente, sola. No hay nada que me llene. Mi interior se vació el día en que te vi desaparecer entre las miradas perdidas de la gente. El tiempo cobró velocidad y te vi marchar presto, rápido, sin mirar atrás, y lo peor de todo, en dirección contraria a la mía. Algo dentro de mí se rompió y no es una forma de hablar. Desde entonces no he podido encontrar esa mirada que me haga desnudar mi interior como la tuya hacía, ni esa sonrisa que me haga entregarme sin miramientos como la tuya hacía, ni esas manos que me hagan estremecer con un simple roce como las tuyas hacían, ni esa forma de andar que me deje maravillada como la tuya, ni esa voz que me atraiga de forma irracional como la tuya... Nada.

sábado, 14 de abril de 2012

No te lo prometo, pero lo intentaré

 Te quiero


 Nunca fui de esas personas que hacen promesas que no saben si podrán cumplir y como el futuro es incierto, no me gusta prometer ni jurar. Por eso, no te prometo que siempre estaré a tu lado pero te aseguro que lucharé para estarlo. Tampoco te juro que consiga animarte cada vez que lo necesites, pero podremos llorar juntas. No te aseguro que nuestros caminos estén unidos ni que nuestro destino sea estar juntas por siempre, pero haré todo lo posible para que así sea. No te prometo que jamás te olvidaré, quién sabe, a lo mejor algún día pierda la memoria y sea incapaz de recordarte, pero mientras pueda, estarás en mi mente. Quizás las circunstancias te aparten de mi lado, pero removeré mar y tierra por encontrarte y traerte de nuevo. Tal vez, una mañana te levantes sintiéndote como una mierda, pero trataré de llegar hacia ti, sacarte de la cama a la fuerza si es necesario, darte un abrazo y repetirte mil veces todo lo que vales, hasta que se te quede grabado. No te juro quererte tanto como te quiero hoy el día de la mañana, pero mientras estemos juntas, lo haré. No te prometo que vayas a estar siempre feliz, porque te mentiría, pero sí que haré lo posible por sacarte una sonrisa, sea como sea. No puedo prometerte que siempre seremos mejores amigas, pero ten por seguro que mientras vivamos y estemos juntas, lo seremos.

viernes, 13 de abril de 2012

Dame placer

Un beso tímido que lleva a otro más cálido, y ese a otro más pasional, y mi boca se abre mientras deslizas tus labios por mi cuello, susurrándome al oído todo aquello que me gusta escuchar. Tu lengua humedece mi piel y baja curiosa hasta mis pechos, donde se entretiene juguetona. El ritmo de mi corazón se acelera tanto que incluso puedes oírlo. Te quitas la camiseta, y mi cuerpo siente cada vez más... Continúas por mi cintura con pequeños besos hasta llegar al paraíso. Sabes cómo hacerlo, tienes esa práctica y experiencia te hacen único y que, desde el primer momento, me ataron a ti. Juegas, besas, acaricias, muerdes, chupas, profundizas... y mi cuerpo arde de calor, de deseos, de ganas... Mi respiración se acelera. Me dejo llevar. Cierro los ojos y miro hacia arriba. Placer. Mi cuerpo excitado se mueve de forma incontrolable. Tú decides ese movimiento. Lo manejas, lo controlas, lo haces tuyo. Me miras desde abajo y ves mi cara de satisfacción, algo que te excita el doble, y tu mano se mueve más rápido, aguanta, espera paciente, acelera, sprinta... Y un grito resalta en el silencio de la noche. Gemidos que aumentan su frecuencia y su volumen hasta que, segundos después, vuelven a disminuir... Me relajo, y subes besándome de nuevo, hasta el cuello. Te detienes y me miras a los ojos fijamente. Sonríes y me susurras un te quiero en el filo de mis labios y fundes el momento con un placentero beso...


miércoles, 4 de abril de 2012

Cuestión de vicios

Otro sorbo, y otro, y otro, y ya van cinco... como las noches en vela que ha pasado esta semana. Pega los labios a la botella y deja que el alcohol baje por su garganta al mismo ritmo que bajan las lágrimas por sus mejillas... Abre el paquete de tabaco, coge un cigarrillo y enciende una llama, la misma que se apagó cuando él se fue. Mantiene en vilo el pitillo entre sus dedos de la mano izquierda, mientras con la derecha sujeta la botella y da otro trago, intentando que el Whisky borre todo el dolor que la vida no pudo borrarle. Se engaña a sí misma, sabe que lo que está haciendo no está bien, pero le da igual. Está tan cansada que decidió enterrar al angelito que la protegía de los malos vicios. Qué importa, se pregunta mientras se tumba en el suelo con la mirada perdida en el techo. Ya nada importa. Las cosas no van bien y para evadirse recurre a dos vicios que no la harán tanto daño como le hizo otro, el amor, esa maldita droga de la que no ha conseguido desengancharse aún y cada vez es menor la esperanza que la anima a cambiar ese pensamiento. Nadie llena su vacío y eso la preocupa, pues siempre fue una chica curiosa, alegre y observadora que quería quitar los interrogantes que rodeaban su vida y cambiarlos por respuestas contundentes y lógicas, pero esta vez no pudo. No encontró un porqué y eso la mata lentamente... Mira la botella, solo queda un culín de alcohol, migajas como las de su amor, y se lo bebe de golpe, sin miramientos, sin ver el peligro. Otra calada al cigarro y el humo le hace verlo todo más confuso que de costumbre. Una noche es una noche, y yo hoy solo quiero olvidar... Justo en ese momento, abre los ojos y se los restriega haciendo que el rímel se le corra aún más, quiere que desaparezca ese color rojizo de su mirada, desea ser fuerte, intenta ponerse en pie pero sus piernas no reaccionan, están tan paralizadas como aquel día en que escuchó un "ya no te quiero". Se derrumba nuevamente y decide que esta noche no se levantará, se limitará a dormir con la tristeza y a ser arropada por la soledad, mientras piensa que mañana será otro día y que quizás tenga ganas de sonreír, pero ahora no... hoy no.

La perdí


"La perdí" se repetía constantemente mientras se tapaba la cara con sus manos evitando dejar a la vista aquellas lágrimas sinceras y, como él, impregnadas de amor, que se deslizaban por sus mejillas. Le escocían los ojos de tanto restregárselos con el objetivo de borrar la tristeza de su mirada, pero esta aún perduraba en su corazón. Se dejó caer lentamente desde el borde de la cama hasta el suelo, donde se sentó temeroso, abrazando sus rodillas, sintiéndose más pequeño que nunca y recordando lo que vivió a su lado. Se acordaba de esa chica que desde el primer momento le trató de una forma especial, distinta al resto, de esa sonrisa que siempre le tenía preparada sin importar si ella estaba bien o no, lo único que quería era alegrarle la vida a él, de las palabras adecuadas que tenía preparadas para cada momento, esas que eran justo las que él necesitaba escuchar. Y es que ella... ella le entregó su ser durante el tiempo que el destino les permitió. Ella, una chica sencilla y entregada a él, no le quitaba la mirada en ningún momento porque su vida giraba en torno a él, pero el tiempo y las circunstancias hicieron que todo cambiara. Ella seguía con la ilusión en su corazón de que él, por una vez desde que le conocía, diera un paso al frente lleno de coraje y valor y fuera a buscarla, que la prometiera que nunca se iría de su lado y que se dieran una oportunidad. Y mientras pasaban las estaciones, mientras corría el reloj y avanzaba presto el minutero, ese momento no llegaba. Al contrario, todo se iba desvaneciendo y la distancia, poco a poco, acabó con ellos. Desde entonces, él se maldice por no haberse atrevido a luchar por esa persona especial que se lo mereció como ninguna otra, porque aunque lo haya intentado, ninguna otra mujer ha podido hacerle olvidar cada gesto, cada caricia, cada acercamiento, cada conversación, cada mirada, cada razón por la que sonreír. Y se lamenta pensando que ella estará con alguien que la haga todo lo feliz que él no supo, pero, lo que él no sabe es que esa chica del pasado le tiene muy presente. Ella también piensa en él, ella también se acuerda de él, en su mente y en su corazón sigue estando él. Pero como siempre, el tren pasará y ninguno de los dos se atreverá a cogerlo. Porque ellos tienen algo que les separa, la distancia, pero también tienen algo que les une y que es más fuerte, el miedo.

sábado, 17 de marzo de 2012

Esta noche

Hoy olvidaré quién quieren que sea. Hoy seré yo en mi más puro estado. Bailaré al son de la música, tratando de ser lo menos correcta y formal posible, dejaré que mi cintura siga a mis pies y que mi cabeza les acompañe. Esta noche quiero borrar de mi mente todas las preocupaciones para así no pensar. Disfrutaré cada paso que dé y si me equivoco, pues me equivocaré. Me da igual. Quiero sentir la poca libertad que se puede tener una noche de estas.
 
Quiero clavarte la mirada en tus pupilas y que te sientas tan atraído que no puedas evitar seguirme. Ábrete paso entre la gente, sigue mis huellas, busca mi sonrisa, para después encontrarme. No te arrepentirás. Lo pasaremos bien. Lo que sucederá no lo sabe nadie; lo que sí se sabe es qué quiero que ocurra. Olvídate de ser correcto. Esta noche no. Quiero que seas mío durante unos minutos. Quiero experimentar nuevas sensaciones, y te he eligido a ti; aprovéchalo. No me hables del tiempo, ni de fútbol, ni de trabajo, ni de estudios... esta noche no. Conquístame y haz que me vuelva loca por ti. Que cada vez que te alejes de mi lado, sienta la necesidad de ir a buscarte. Disfrutemos de una noche como esta donde no hay sitio para el remordimiento ni para el qué dirán. Me da igual el mundo, quiero sentirme viva. Besémonos hasta que nos duelan los labios, riámonos de los que nos miran con sentimiento de rechazo ante lo que hacemos, bailemos pegados sintiéndonos el uno al otro, hablémonos al oído para que nadie escuche cómo se alcanza la felicidad. Que la busquen como yo te busqué a ti. Esta noche quiero que no acabe nunca. Esta noche no habrá nombres, ni rostros, ni siquiera recuerdos, tampoco habrá lamentaciones ni miedo. Esta noche solo habrá ganas, y con eso es más que suficiente. Me gustaría hacer todo aquello que la última vez no hice. 1,2,3... qué importa el número. Hablo de sensaciones y, concretamente, de una que todos necesitamos: sentirnos especiales. Esta noche quiero bailar hasta que me duelan los pies. Quiero mi espacio. Hoy habrá todo eso y más. Que ¿por qué lo sé?. Porque me lo merezco. Esta noche no acabará nunca. Esta noche...

viernes, 9 de marzo de 2012

Missing you

Da pena. Es triste darse cuenta de la realidad. Despertar. Es curioso cómo pasamos de ser algo a no ser nada. Me entristece recordar tus palabras del tipo "seguiremos estando en contacto pase lo que pase", "puedes contarme lo que quieras", "confía en mí", y que de eso ya solo quede un leve eco que va perdiendo fuerza según avanza el reloj. Esas palabras se perdieron, se esfumaron, como cada mirada que te regalé, como cada caricia que te di, como cada sonrisa que te saqué, como nosotros... Todo se evaporó. Y me pregunto... ¿Dónde quedan todos esos "te quiero" que no nos dijimos? ¿Dónde se esconden todos esos sentimientos? ¿Qué hay tras esta historia? ¿Qué queda? ¿Qué fue real y qué no?. Y como siempre, prisionera de mi propios pensamientos, encerrada en un bucle sin salida, oscuro y frío. Me asusta. Aunque más miedo me da pensar que tú no te acuerdes de mí, que me hayas borrado, que me hayas sacado de tu mente y que ni siquiera te preguntes qué será de mí, si estaré bien, si soy feliz, si te echo de menos... Obvio que te echo de menos. Un amor vivo de dos años y el mismo amor muerto un año después, tratando de ser olvidado... Díficil, muy complicado, rozando el límite de lo imposible. 

¿Sabes? Te diría muchas cosas si te tuviera cerca. Por ejemplo, te diría que aunque en tu último cumpleaños no te felicité fue por orgullo, porque me aprendí esa fecha mejor que la mía propia, y ese día, en tu día, yo no paraba de pensar en ti y solo deseaba que lo estuvieras pasando bien, por ti y por mí, por aquel pudo ser y no fue, porque te lo mereces. También me gustaría decirte que aunque no te hable, aunque no te vea, aunque parezca que me he olvidado de ti, te sigo teniendo presente. Mucho. Te diría que aún, varias noches, me tumbo bocarriba, pensativa, y me pongo a recordar todo lo que un día fuimos, y las lágrimas se pelean con las sonrisas porque no sé si sonreír o llorar. Te confesaría que si vinieras, no me atrevería a dejarte marchar. Te suplicaría que te arriesgaras, que solamente probáramos si esto funciona o no. Simplemente eso. Disfrutar de una experiencia única que solo tú y yo podríamos tener de una manera tan mágica. Además, te llamaría a menudo para decirte que te quiero, por todas las anteriores veces en las que no lo hice. Te daría espacio, hasta mi propia vida te daría si la necesitaras. Lo daría todo por ti y para ti. Mi mayor objetivo en la vida sería hacerte feliz cada mañana. Y así, hasta que esto se acabara, si es que algún día lo hiciera.

Lamentablemente, eso no pasará. Porque, aunque muchos me tachen de negativa, pienso que una vez que las cosas se estropean, ya nada vuelve a ser igual. Porque cuando algo cambia, ya nunca vuelve a ser como antes. Porque estamos enamorados de recuerdos, y eso es una falsa ilusión. Porque si la vida decidió que estuviéramos separados, por algo sería. Porque con pensar que tú eres feliz así, me basta. Porque sí, porque me importas aunque no lo demuestre...

martes, 28 de febrero de 2012

Tus ojos verdes

No puedo aguantarte la mirada. Me controla, me domina, me puede, me supera, me sonroja, me intimida... me encanta. Que miro tus ojos verdes y siento que me da un vuelco el corazón y, para evitarlo, intento desviar la mirada, aunque esta se queda petrificada contemplando tu perfecta sonrisa... y esos labios, y esa boca, y esos dientes color perla perfectamente alineados. Que tienes ese rostro angelical con el que querría amanecer cada mañana de mi vida. Quizás sea pronto para decirlo, pero mejor pronto que tarde o. al menos. eso dicen. 


Te deseo como un niño puede desear el juguete más grande del escaparate. Y la verdad es que soy completamente feliz cuando te veo llegar hacia donde yo estoy, cuando estás a mi lado, cuando paso cerca tuya y tu fragancia invade mi sentido olfativo... cuando te siento. "Sentir"... qué verbo tan complejo. Yo siento, tú sientes, ella siente, ¿nosotros sentimos?. Si pudiera demostrarte lo que pienso en ti, lo que me importas, lo que te deseo, lo feliz que te haría si puediera estar contigo, aunque sea una tarde, una noche, un día, dos, tres... o años. Qué bonito sería... ¿lo imaginas?. Yo lo hago involuntariamente cada vez que te contemplo en silencio, justo cuando tú te evades de tu mundo y yo me sumerjo en él, justo ahí...

jueves, 2 de febrero de 2012

Que se pare el mundo que yo me bajo

Sin fuerzas. Sin  ganas. Sin ilusión. Sin esperanza. Abatida. Dolida. Decepcionada. Triste. Ausente. Perdida. Melancólica. Cansada. 



Cuando detrás de tanto esfuerzo no queda ninguna recompensa, cuando ves que las cosas son injustas y que no tienes lo que te mereces... Cuando intentas hacer como si nada pasara y confías en que las cosas saldrán bien tarde o temprano, pero no, no salen bien.... Cuando estás a punto de derrumbarte, de desvanecerte sobre la mesa, cuando no puedes soportar más el peso de la desesperanza sobre tus hombros, te dicen algo que te duele aún más... Cuando no saben nada realmente sobre lo que te ocurre, pero piensan que sí y hablan por hablar... palabras que carecen de importancia pero que hieren debido a tus pocas defensas,  a tu pésimo estado de ánimo...Cuando ves que pasan los días lentos, cuando quieres que todo se acabe, cuando ves que ese final cada vez está más lejos por muchas horas que pasen... Cuando ves injusticias y no puedes decir nada porque saldrás perdiendo.... Cuando querrías explotar diciendo lo que llevas callando tanto tiempo, pero te limitas a dar un puñetazo al mueble... Cuando te gustaría escaparte de esta rutina que te está matando lentamente, pero no puedes... Cuando finges estar bien para no preocupar a la gente cambiando tu más sincera lágrima por tu más falsa sonrisa para no hacerles daño, ese daño que te haces a ti misma y que duele el doble, pero no, tranquilos, no pasa nada, estoy bien.

La misma historia, la misma gente, la misma rutina... Siempre lo mismo y no puedo hacer nada por cambiarlo.

No me quedan ganas ni fuerzas ni esperanza... Hoy no.

sábado, 28 de enero de 2012

Despertar a tu lado


Buenos días, amor. Te susurraría cada amanecer que despertases a mi lado, justo cuando los primeros rayos de sol de la mañana se asomen curiosos entre las cortinas, dando a conocer tu figura, iluminando tu rostro angelical... Te miraría anonadada viviendo un sueño que se ha hecho realidad.
Tú, descansando sobre la cama tras una noche de amor, lanzarías el primer suspiro acompañado de un ligero movimiento como anticipo al despertar. Me acercaría sigilosamente a ti y te besaría suavemente... Despertarías, me mirarías a los ojos y me dirías: Buenos días, princesa. Me recostaría sobre tu pecho mientras me proteges del mundo exterior rodeándome con tus brazos... Recordaríamos la mejor noche de nuestra vida, sí, NUESTRA, y reiríamos como niños. Me harías cosquillas, provocarías en mí un estallido de felicidad, te mordería el cuello a modo de venganza pero, finalmente me abrazarías para retenerme y yo no pondría resistencia alguna. Así, despertaríamos del mismo modo en que nos dormimos, abrazados.

Y así cada vez que pudiese despertar junto a ti...Sería bonito ¿no?

jueves, 26 de enero de 2012

Un inalcanzable

No dices nada y lo dices todo. No expresas nada pero lo expresas todo. No haces nada pero lo haces todo. No siento nada pero lo siento todo...

Nunca podré confesarte que se me desboca el alma cuando te veo, que el corazón me da un vuelco y parece dispararse, que me tiemblan las piernas, aflojándoseme el cuerpo, entregándose, dejándose hacer... Que te miro y no puedo evitar sonreír como si no hubiera mañana. Que solo con escuchar el sonido de tu voz se me eriza el bello y me entra un escalofrío que se entremezcla con el calor que desprende mi interior. Que te miro a los ojos y puedo ver lo más profundo de tu alma, esa que me gusta casi más que tu cuerpo... Que reimos juntos y me siento como en casa. Que contigo soy feliz. Que tu sola presencia provoca una sensación de bienestar que ni el mejor de los dulces podría causarme. Te deseo tanto...


Ojalá, una noche de esas, de camino a casa, pueda cogerte de la mano y escapar contigo a un mundo de libertad y fantasía. Porque sueño con rozar tus labios y con decirte que estoy aquí, cuando quieras y para lo que quieras. Porque eres más que un capricho, eres más que una tentación... eres un inalcanzable y eso me gusta más. Desatas mi locura. Mis pensamientos se van contigo en cuanto me descuido. Me traes de cabeza. Me haces recordar y revivir tantas cosas... Y tú, ajeno a mi melancólica mente y a mi desenfrenado corazón, continuas con tu paso, como si nada... 
No sé si habrás notado algo. Yo ya lo he notado todo.

jueves, 5 de enero de 2012

Pff

Sentir que la vida está intentado arrancarte ese recuerdo, pero no puede. Imposible. Siempre queda algo, ese algo peligroso que te hace recaer, una y otra vez. Y recordar. Y maldecirte. Y replanteártelo todo. Piensas: error. Sientes: peor aún. Y sabes que no hay vuelta atrás... Recuerdas todo lo que has vivido, por lo que has pasado, lo que has soñado, lo que has sentido, cómo has sido y cómo fue... cada imagen, cada palabra, cada sonrisa, cada gesto, cada mirada está grabada en tu memoria a fuego lento. Es imborrable. No puedes evitarlo y te da igual si los dos lo sentisteis, si fue solo un sueño tuyo o si, en realidad, él nunca se fijó en ti como tú pensabas. Nada de eso te importa. Lo único que te duele es que por muchos años que pasen, aunque la vida te ponga en el camino a cientos de personas más, sepas que no hay nadie como él. Quizá él tenía tus características pero no era tú. Quizá él también tenía tus perfecciones pero no tenía tus defectos. Tal vez, por eso solamente no pude llegar a sentir como sentí por ti. Eres tan único y tan especial... tan... Pff. Y la emoción se apodera de ti. No puedes controlar tus sentimientos y tus ojos se humeden mientras sientes que tu interior se hace más pequeño y que en tu garganta se forja un nudo que te impide tragar saliva con facilidad. Y no sabes qué hacer. Solo desearías volver atrás, y no para evitar enamorarte de él, sino para volver a ver su mirada otra vez... Esa mirada que tenía cuando fijaba sus ojos en los tuyos, cuando pasaba por tu lado rozándote, se giraba y sonreía mientras se alejaba. Daba igual lo lejos que se fuera, tú lo seguías sientiendo cerca. Pero ahora, por más que lo intentes, es todo lo contrario. Puede estar cerca, incluso detrás tuya pero lo sientes lejos... Duele. Quema. Rabia. Desilusiona. 


Te juro que lo he intentado y que lo intento, pero siempre hay algo que me recuerda a ti y siento que tropiezo con la misma piedra 1,2,3.........1000 veces y no avanzo. No sé qué coño tienes pero mi corazón sigue bloqueado desde que te conocí y no deja entrar a nadie más. Y ¿sabes qué?. El único por el creo que me ha merecido la pena sufrir es por ti, porque de ti he aprendido lo inaprendible. En tus brazos he sabido quién soy.

Tú se feliz, eso es lo único que importa cuando de verdad quieres alguien. 
De mí no te preocupes... será cuestión de tiempo.

martes, 3 de enero de 2012

Liberté

Ansias de libertad...

 
Volar. Escapar. Huir. Marchar. Dejar atrás. Mantener ese vuelo durante el tiempo que sea necesario porque cada día que pasa, voy conociéndome un poco más y voy sabiendo qué es lo que estoy queriendo en cada momento. Y ahora, ¿qué me apetece?. Quiero salir de estas cuatro paredes que acorralan mis deseos. Quiero coger el primer camino recto y andar por él sin saber hacia dónde. Quiero reirme de cada obstáculo que se ponga en medio de mi meta. Me voy a liar cada lágrima que he derramado y me la voy a fumar sentada en la calle del Presente. Quiero que sea aquí y ahora lo único que me preocupe de verdad. Quiero ser yo. Quiero hacer lo que me de la gana sin dar explicaciones, sin remordimientos, sin conciencia. Quiero vivir de un modo diferente a como lo llevo haciendo hasta ahora. Quiero gritar para que me escuche mi yo del pasado y vea el resultado de lo que un día fui. Quiero beberme cada uno de los besos que no te di y quitarme esos recuerdos que siempre llevo metidos en el bolsillo de mi chaqueta preferida. Intentaré liberarme de las cadenas del pasado y romperé las esposas del temor. Pegaré una tirita a cada cicatriz. Pondré celofán a mi corazón hasta que quede entero de nuevo. Amordazaré a mis pensamientos. Me dejaré llevar. Hoy quiero ser libre de verdad. Voy a vivir mi vida, y si me equivoco me equivocaré viviendo. Y aprenderé y si no, volveré a equivocarme. Cometeré errores, y ¿qué? ¿quién es perfecto?. No consentiré que dirijan mi vida. Formarán parte de ella los que siempre me han demostrado valer la pena. Estaré feliz conmigo misma, y lo haré por mí. Voy a ser un poco más egoísta... al fin y al cabo, si la vida te quiere dar por culo, lo hará seas como seas. VIVIR, SENTIR, DISFRUTAR. Here and now. Esos es lo que por ahora me importa.

lunes, 2 de enero de 2012

Desenfreno


Agárrame por la cintura. Empótrame contra la pared. Quiero sentir tu mirada clavándose en la mía. Juega con tus manos en los rincones más íntimos de mi cuerpo y busca el botón mágico que te abra las puertas al paraíso. Muérdeme el cuello. Quiero sentir tu aliento en mi oído y dejar mis huellas dactilares en tu espalda marcadas. Esta noche no quiero desvestirte, quiero arrancarte la ropa y recorrer tu cuerpo con la punta de mi lengua. Quiero arrodillarme y darte todo el placer que nadie te ha dado. Túmbate encima de mí y hazme mujer. Siénteme de la misma forma en la que yo te siento. Ahora no importa quiénes seamos. Dos personas amándose en una noche de invierno. Oscuridad. Silencio. Pasión. Desenfreno. Atrevimiento. Placer. Esta noche solo importa eso. No tenemos nombres, ni edad, ni prejuicios, ni problemas. Ahora no. 


Esta noche no haremos el amor, él nos hará.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Bye

De repente se acaba. Paf. Ya no queda nada. Se pone punto y final a una historia apenas comenzada en la que se habían depositado cientos de ilusiones, miles de sueños y millones de esperanzas. Se esfuman. Vuelan. Escapan. No están. Donde antes había un sentimiento positivo, queda uno negativo. El peor de los sentimientos. DECEPCIÓN. El más doloroso. El más sufrido. El más cruel. El más dañino. 



¿Cómo se deja de amar a alguien?. Algunos pensarán que eso ocurre y ya está, que otra persona entra en tu vida o que ya estaba dentro pero no la habías valorado lo suficiente y te hace cambiar. Te hace desenamorarte. Yo pienso que si ocurre eso es que realmente no amabas a la otra persona. Para mí son muy diferentes las palabras: AMAR y QUERER. Puede que me hayas querido, pero ¿amado?. No lo creo, lo siento. Para mí, el amor no funciona así. 
Amar es cuando no puedes pasar un minuto del día sin esa persona. Amar es sentir que se te derrumba el mundo cuando sientes que la pierdes o que la puedes perder. Amar es llorar por alguien. Amar es dar tu vida por esa persona. Amar es necesitarla hasta para respirar. Amar es no querer hacerla daño. Amar es querer verla feliz, porque ella es más importante que tú mismo. Amar es confiar. Amar es cumplir promesas. Amar es una palabra muy grande, que las personas emplean sin conocer su verdadero valor. 
Prefiero un te quiero sincero que un te amo falso.

¿Ahora qué se supone que se debe de hacer? ¿Qué haces cuando te sientes así? ¿Qué haces cuando sabes el culpable pero no el cómplice? ¿Qué haces cuando quieres respuestas y solo obtienes más y más preguntas? ¿Qué?. 

TIEMPO AL TIEMPO... eso es todo lo que puedo decir.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Lo mismo

La misma hora, el mismo lugar, un día de tantos, espero sentada a verte. Te observo, me fijo en cómo pasas por delante, bajas la rampa y con un rostro serio continúas tu camino... ¿Dónde irás? Me pregunto cuando mi mirada fijada en ti te nota en la lejanía ya. Y desapareces entre la niebla de este frío mes de diciembre. 


La misma hora, el mismo lugar, otro día de muchos, espero sentada a verte. Esta vez tú también me ves, el tiempo se detiene durante ese instante fugaz y eterno a la vez. Mi cuerpo, congelado por los nervios que tu presencia me impone, tiembla inseguro, tímido, dando muestra de mi más íntima personalidad. Me paro delante tuya, sonrío y te saludo... Tú, que te vas acercando por momentos, me devuelves la sonrisa, me miras a los ojos y siento que tu mirada me atraviesa hasta descubrir mi interior, lo más profundo de mis emociones y el mayor de los sentimientos que tengo hacia ti, te despides pasando tan cerca mía que no dejamos espacio ni para un simple y diminuto átomo ... Nuestros cuerpos rozan, podrías oír incluso el latir de mi corazón, y mientras sigo petrificada pienso en si debo girarme o no... 1,2,3 segundos de reflexión... Me giro y cuando creo que vas a desaparecer por esa esquina, te giras y nuestras miradas vuelven a chocar, provocando una chispa que podría prender fuego al mayor de los bosques. Continúas andando con la cabeza vuelta y yo acabo girándome del todo, esperando un respuesta de tus labios. Pero no oigo nada, solo silencio...        

sábado, 10 de diciembre de 2011

No sin ti

Lo último que quiero en esta vida es hacerte daño; borrarte esa sonrisa deslumbrante que tienes, humedecer tus ojos color chocolate, provocar que tu alegre espíritu se esconda temeroso... No soporto verte mal, de verdad que no. Noto cómo tiemblan tus labios, cómo hablas con un tono apagado impropio de ti y mi estómago se cierra con candado, un nudo se forja en mi garganta, inamovible, unas lágrimas al borde del precipio se posan en mis ojos tristes y mi cuerpo tiembla, asustado, quebradizo, pensando que puede llegar a perderte. ¿Cómo vivir sin ti? Ya me he acostumbrado a soñar contigo, a creer en ti, a ver tu belleza, a sentir el tacto de tus manos, a imaginar una vida a tu lado, a despertar pensando en ti, a sonreír contigo. Tú ocupas una gran parte de mi corazón. 
Sin ti no puedo continuar, no quiero continuar. Te necesito a mi lado, hoy y muchos días más porque TE QUIERO.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Estúpida

Seguramente, alguna vez en tu vida, como mínimo, te habrás sentido una estúpida. Y no me refiero a estúpida por no saber resolver un ejercicio, o por no entender la lección, sino a algo peor, estúpida por creer, confiar o sentir por alguien.

Estúpida por sentirme mal pensando que hacía daño a una persona a la que yo ni le importaba.
Estúpida por callarme cosas que me encantaría decir, y así, liberar mis sentimientos.
Estúpida por dar cariño a esos que no lo merecían, o que no me lo devolvían de igual modo.
Estúpida por creer que podría seguir mantiendo el contacto con personas que un día, la vida me obligó a dejar a un lado.
Estúpida por hacer que no me importa lo que has hecho, el daño que has causado a mí y a los míos.
Estúpida por hacer estupideces.
Estúpida por no darme cuenta de la realidad.
Estúpida por tener esa mínima esperanza de que algún día, estemos tan bien como antes.
Estúpida por pensar que después de algo tan grande como el amor, puede quedar una amistad.
Estúpida por no saber elegir nunca bien.
Estúpida por darle importancia a cosas que no la tenían, y por obviar la necesidad de otras.
Estúpida por tener a alguien que me ama y no ser capaz de amarle.
Estúpida por fingir ante los demás y por llorar a escondidas.
Estúpida por aguantarme el dolor para ver a los que se preocupan por mí, felices.
Estúpida por seguir recordando el pasado.
Estúpida por mil cosas más.



Volveré a cometer más estupideces, puede que vuelva a cometer estas mismas, pero haciéndolo obtendré experiencia. Aprenderé lecciones sobre la vida, que son las más importantes porque nadie te las enseña, eres tú la que las tiene que aprender. El único consuelo que me queda es que: detrás de todo estúpido, hay un valiente.